Versión en español a continuación
As I stared at the numbers that came in from federal sentencing, I can only say I’m heartbroken and distressed. Maximum years per charge assigned, to be served consecutively, to ensure the greatest amount of suffering is inflicted. And for what, besides to “send a message”?
What justice, this?
And to know this isn’t the end of the state’s case is all the more anxiety inducing. State level charges are waiting to be or have been filed, and trials are inbound for those convicted so far, and for several others, including myself. We face a sentencing range of 15 to 99 years in state prison per charge if convicted. I have no doubt we’ll all be looking at the upper end of that range.
A wide reaching dragnet has been cast, hoping to pull as many people in as possible to “set an example” for anyone who even dares to believe in a better world for all of us. Families shattered and lives ruined, all to set a cruel precedent and design a playbook to handle those who follow after.
To what end? It will never be enough for them.
Personally, I am terrified. It’s hard not to be. But, that doesn’t mean I am going to give up. And neither will my codefendants, nor countless others in this struggle. Every day is another chance to fight against these injustices. Things may seem bleak now, but we all must continue on.
Everybody comes home.
We will prevail. We cannot dare to think otherwise.



Declaración de Janette Goering
En lo que veía a los números que venían con la sentencia federal, lo único que me da por decir es que se me ha roto el corazón y estoy angustiada. La máxima sentencia por los cargos asignados, a ser cumplidos consecutivamente, para asegurar que se inflige el más daño posible. Y, ¿para qué? además de “mandar un mensaje.”
¿Qué tipo de justicia es esta?
Y el saber que esto no es el fin del caso del Estado me da aun más ansiedad. Cargos al nivel estatal todavía siguen esperando a ser, o ya han sido, entablados, y vienen los juicios por los que ya han sido condenados al momento, y por varios otras, incluyéndome a mi. Enfrentamos una sentencias de 15 a 99 años en prisión estatal por cada cargo si somos convictos. No tengo duda que todos veremos el extremo superior de ese rango.
Se ha lanzado un operativo bastante amplio con la esperanza de capturar a cuantas más gente posible para ‘dar un ejemplo’ a cualquiera que se atreva a creer en un mejor mundo para todos. Familias han sido devastadas y vidas han sido arruinadas, todo para establecer un precedente cruel y diseñar un manual para lidiar todos los que sigan.
¿Y para qué fin? Nunca sera demasiado para ellos.
Personalmente, estoy aterrada. Es difícil no estarlo. Pero eso no significa que me voy a rendir. Y tampoco lo harán mis coacusados, ni muchos otros que están en esta lucha. Cada día es otra oportunidad para luchar en contra de estas injusticias. Quizás las cosas se ven desalentadoras ahora, pero debemos de seguir adelante.
Todos regresaran a casa.
Prevaleceremos. No nos atrevemos a pensar de otra manera.
—Janette Goering